BASILICA DEL VOTO NACIONAL
La Basílica del Voto
Nacional su construcción fue impulsada por el padre Julio María Matovelle y los
materiales fueron traídos desde el barrio de San Juan.
La iglesia fue consagrada
en 1988, para rememorar la consagración del estado ecuatoriano al Sagrado
Corazón de Jesús. Ubicada en una colina escarpada al noreste de la vieja ciudad
Quito, puede ser vista de cualquier rincón de la ciudad, en particular de noche
cuando es iluminado, parecido a un faro, en brillante verde y azul.
La Basílica tiene 140
metros de largo por 35 de ancho, 30 metros de altura en la nave central, 15
metros de alturas en las 24 capillas votivas, 74 metros de crucero y es la iglesia más grande del Ecuador y toda
América Latina. Las dos torres frontales tienen 115 metros de altura y cuenta
con 7 puertas de acceso, 3 en la fachada y 4 laterales, una sólida Cripta y un
Panteón.
Esta construcción difiere
de las demás por su tendencia neogótica, estilo marcado por el uso de gárgolas
como adornos a nivel mundial. La Basílica del Voto Nacional cambia el estilo
neogótico utilizando flora y fauna autóctona que da un toque diferente a este
tipo de arte.
En su interior podemos
encontrar un telescopio con el que se puede ver todo el centro y sur de la
capital ecuatoriana con claridad y precisión. También se pueden visitar la
torre del cóndor y la torre del reloj y campanario.
El nombre de La torre del
Cóndor se debe a que su altura es igual a la mínima que alcanza el cóndor en su
vuelo. Para llegar a ésta en necesario cruzar una especie de puente colgante
que los dirige hasta unas escaleras empinadas y angostas. Aquí está situado el
mirador más alto en la Basílica.
En cambio en La torre del
Reloj y el Campanario, como su nombre lo indica, se encuentra la máquina del reloj
que sigue funcionando con exactitud y las cuatro campanas, de diversos tamaños,
que anuncian las horas con sus campanadas. Toda la torre está conectada con
unas largas escaleras en forma de caracol que lo permiten llegar hasta la cruz
de la iglesia.
q interesante, seguramente algún día iré de visita.
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